Todo
empezó con Platón. Tanto porque su maestro Sócrates le dijo que él solo sabía
que no sabía nada, como por la idea de los amores platónicos. Había una chica,
sí, y también muchos problemas en el mundo; cosas bellas y feas, altruismo e
injusticias, pero sobre todo, demasiada gente. En fin, todo lo que siempre
habrá mientras estemos, pero que no durará para siempre. Nada dura para
siempre.